lunes, 27 de septiembre de 2010

Cuántos más lo condenemos, mejor...

Mientras le gritas a tu mujer, hay un hombre deseando hablarle al oído. Mientras humillas, ofendes, insultas y degradas a tu mujer, hay un hombre cortejándola y recordándole que es una gran mujer. Mientras pegas a tu mujer, hay un hombre deseando hacerle el amor. Mientras haces llorar a tu mujer, hay un hombre que le roba sonrisas...

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